¿Porque Estoy Tan Cansado?

No es solo porque se acerca el invierno.

Estás cansado porque tu digestión está desequilibrada, estás haciendo demasiado, tienes algunos hábitos que no te ayudan, pero puedes cambiar eso.

Otoño ha llegado...

Los días son más cortos. Ha empezado a llover. Hace más frío y, de vez en cuando, hay una agradable tormenta otoñal. Y por si fuera poco, también atrasamos el reloj una hora. Un agradable caos en tu sistema durante la semana siguiente…

Antes solía tener mi resfriado habitual de otoño/invierno. Unas dos o tres semanas llenando la papelera de pañuelos llenos de mocos, acostándome con una bolsa de agua caliente para los pies fríos y esperando que al menos una fosa nasal permaneciera abierta para poder respirar, porque si no, la noche se hacía muy larga. Cruzar los dedos, seguir adelante, con el gato en el regazo y esperar a que pasara pronto.
Ahora es diferente. En octubre siempre estoy en los Países Bajos y he aprendido a llevar siempre mi cinta para la cabeza. Cuando voy con mis padres a pasear por el bosque con una brisa fresca, me ahorro el dolor de oídos y el consiguiente dolor de cabeza.

En épocas de muchos cambios, se necesita energía extra y es importante crear rutinas y estabilidad. ¿Te suena? Te levantas tarde, no tienes tiempo para tu rutina matutina, te saltas el desayuno y todo el día se te va al traste. En verano puedo permitirme comer tarde, pero ahora no es una opción. Si no tengo cuidado, me tiemblan las piernas y no puedo aguantar. Tu cuerpo necesita nutrición, por eso la digestión es tan importante. Sin digestión no hay nutrición y sin nutrición hay cansancio.

Aceite es la cosa Ayurvedica, PERO

Y mi revelación es el nasya, aceite para la nariz. El ayurveda adora el aceite, en la piel, el cabello, la nariz, los oídos, lo que sea. ¡PERO tu digestión debe poder soportarlo! Así que si sufres de hinchazón, flatulencia, problemas de piel o similares y no vas al baño todos los días con facilidad, probablemente sea mejor que dejes el aceite a un lado por ahora. 

Si lo usas, hazlo antes de comer y antes de ducharte (¿eh, qué?). Aplica el aceite caliente sobre la piel (el de almendras o sésamo son ideales para esta estación), masajea, deja que tu cuerpo lo absorba y luego date una ducha CALIENTE (nada de cosas al estilo Wim Hof…). Así evitarás que el aceite no absorbido obstruya tu piel y tu digestión se vea afectada, lo que te hará sentir cansado o fatigado.

El otoño es un reto, porque hay muchos cambios.

En Ayurveda lo llamamos época vata, en la que el cuerpo y la piel se resecan y se sienten ásperos, te acuestas con los pies fríos y el tiempo fuera es muy variable. Vata debilita la digestión, por lo que la energía brilla por su ausencia. El aceite caliente hace justo lo contrario, te nutre y te devuelve al cuerpo.

Una clienta mía, de unos treinta años y que había sufrido fuertes migrañas durante gran parte de su vida, primero trabajó en su digestión. Cuando esta mejoró y añadió aceite caliente a su rutina, al cabo de unas semanas notó que sus dolores de cabeza habían disminuido y que tenía más energía.

Así que estás cansado porque tu digestión está desequilibrada, haces demasiado, tienes algunos hábitos que no te ayudan y la estación del año tampoco ayuda. Pero con una acción específica, ¡eso puede cambiar!

mucho amor,